El Alfar de Paco y Pablo Martínez ‘Tito’, situado en la calle Valencia de Úbeda, ha celebrado una nueva cochura en su histórico horno árabe, una tradición centenaria que continúa manteniendo viva una de las señas de identidad artesanales más importantes de la ciudad.
En el acto estuvieron Paco, Pablo y Tito Martínez, junto a representantes de la Corporación Municipal, de la Junta de Andalucía y numerosos amigos y amigas que quisieron acompañar a la familia en este momento tan especial en el taller familiar.
En el interior del horno se han introducido alrededor de 2.000 piezas de cerámica, entre recipientes tradicionales, piezas utilitarias y obras de mayor valor artístico, fruto de casi seis meses de trabajo artesanal. Entre las piezas más destacadas se encuentran: Un “Vaso de la Alhambra”, que formará parte de la Semana del Diseño de Milán y posteriormente viajará a Copenhague, una obra que juega con la luz y el movimiento a través de sus asas inclinadas y sus calados. Una réplica de una pieza histórica del Convento de Santa Paula de Sevilla, realizada por encargo y con un proceso especialmente delicado debido a sus dimensiones. Una colección exclusiva para la National Gallery de Londres, creada con motivo de una exposición dedicada al pintor barroco Francisco de Zurbarán.
Paco ‘Tito’ destacó la singularidad del propio horno y del taller: “Estamos delante de un horno auténticamente árabe, donde incluso conservamos fragmentos de cerámica muy antiguos que fueron cocidos aquí. Este es un taller centenario donde todavía se respira artesanía auténtica, porque todo lo hacemos a mano”.
Pablo ‘Tito’ subrayó el valor de mantener viva la tradición: “No podemos permitir que algo que forma parte de nuestra cultura y de nuestro patrimonio se pierda. Nosotros no somos dueños de este conocimiento, somos portadores de una cultura que hemos heredado de nuestros antepasados y que tenemos la obligación de transmitir”.
Durante el encuentro también intervino la concejala de Juventud, Natalia Pérez Merino, quien puso en valor el legado artesanal de la ciudad: “Úbeda tiene la suerte de contar con un legado que no solo es importante para nuestra ciudad, sino también para el resto del mundo. Estamos siendo testigos de cómo ese saber se transmite entre generaciones con humildad y con un profundo amor por el oficio”.
La cochura mantiene además uno de los rituales más simbólicos del taller. Cuando el maestro considera que el horno ha alcanzado su punto exacto de cocción, se añaden las tres últimas caldas, dedicadas simbólicamente al Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. Después los artesanos trazan una cruz sobre la puerta mientras recitan la oración tradicional del taller: “Alabanza del Santísimo Sacramento del Altar. Que el Señor te quite lo que te sobre y te ponga lo que te falte. En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.”
En los próximos días llegará uno de los momentos más esperados: la apertura del horno, cuando los artesanos comprobarán el resultado del fuego y el estado final de las piezas.
La alfarería forma parte de la identidad histórica y cultural de Úbeda, un oficio que ha pasado de generación en generación y que hoy continúa proyectando el nombre de la ciudad a nivel internacional. Abrir a la ciudadanía este tipo de momentos tan singulares permite acercar el proceso artesanal, valorar el trabajo de los alfareros y contribuir a preservar una tradición que forma parte del patrimonio vivo de la ciudad.